La historia de Abraham

Nuestro “camino en medicina” empezó el día 20 de noviembre de 2011, cuando Abraham nació. No se nos olvidará el momento en el que las sanitarias que atendieron el parto, dieron la voz de alarma porque el niño tenía muchas manchas moradas y azuladas. En ese momento la pediatra de guardia, decidió ingresarlo para hacer un estudio sobre esas manchas, que con el paso de las horas se volvieron rojas. Visitábamos a Abraham en la U.C.I. y le dieron de alta con la condición de que en Madrid le verían las manchitas, ya que en Talavera de la Reina, no había casos como el suyo y no podrían valorarlas. Nuestro camino continúa cuando nos derivan al Hospital La Paz, en Madrid, porque Abraham sufría una hemorragia de tercer grado en su cabecita, tenía fiebre altísima y convulsionaba. El momento más duro fue cuando el Neonatólogo nos dijo que nos despidiéramos del niño por si no aguantaba el traslado hasta La Paz, donde le estarían esperando en quirófano para operarle a vida o muerte. Abraham llegó al hospital y nosotros poco tiempo después, y la verdad, el equipo de la U.C.I. de Neonatología, nos tranquilizó y nos explicó el verdadero estado de nuestro enano. Pasados unos días, Abraham fue operado con éxito y empezó su batalla por la vida.  Pasamos tres meses en esa unidad, y la verdad, aunque es duro estar en este tipo de situaciones el personal que allí trabaja, desde los médicos, hasta el personal de limpieza, te lo hacen llevar de la mejor manera.

Un momento muy especial fue el día que volvimos a coger en brazos a nuestro enano (llevábamos veinte días sin poder hacerlo),y la anécdota es que con tantos cables no sabíamos como cogerlo, pero fue muy especial. En esa unidad ya empezaron a hablarnos sobre síndromes raros, pero aún era pronto. En enero por fin nos dan el alta, después de varias entradas a quirófano, y volvemos a nuestra casa.

Durante los dos primeros años de vida, los ingresos eran constantes por problemas respiratorios, a lo que daba lugar a tener más especialistas que visitar en Madrid.

Los viajes a La Paz, se empezaban a hacer más habituales y más continuos, por no contar lo largas que se hacían las jornadas cuando teníamos que viajar.

Debido a tantos ingresos, la atención temprana era algo ocasional y poco efectiva, claro.

A los tres años, Abraham pasa por quirófano por décima vez, en esta ocasión para quitarle el riñón izquierdo y una tumoración en él. Le trataron con quimioterapia porque pensaban que tenía un tumor Wilms (tumores frecuentes en niños con su patología),al final, terminó siendo una malformación vascular.

Esta última operación nos hizo de cambiar de localidad y de provincia, asi que ahora somos madrileños. Pero este gran cambio nos ha venido fenomenal, Abraham va al cole, donde tiene sus terapias y está aprendiendo muchas cosas. Al final, este niño nos ha dado un giro de 180 grados, tanto en buenos como malos momentos, pero al final, nos ha hecho mirar la vida desde otra perspectiva y dar importancia a las cosas que realmente la tienen.

En definitiva, Abraham es un luchador nato y nosotros, toda su familia, sólo somos meros espectadores

Nunca habrá gestos ni palabras de agradecimiento para todos esos profesionales del Hospital La Paz. Gracias 

Campaña “Gracias por Nada” (Abraham)

 No te pierdas este video de la campaña “Gracias por Nada” de Plena inclusión.

Realizada por la agencia “Mi Querido Watson”.

El momento preferido de Abraham es ir la parque a jugar con los amigos.

 

El día 12 de septiembre de 2016 comenzó la campaña de comunicación “Gracias por nada”.

Esta campaña se ha creado para que la sociedad conozca Plena inclusión.

Esta campaña tiene tres videos de cámara oculta.

En ellos damos las gracias a diferentes personas por su comportamiento, por hacer “nada”.

Hacer “nada” significa que no discriminan, no se comportan de forma diferente, no prejuzgan a las personas con discapacidad intelectual.

Publicado en Nuestras historias.

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